Vida
21 de diciembre, las nueve de la noche.
Marta salía de trabajar, exhausta, como casi siempre. ¿Qué esperaba si no, después de una bochornosa jornada de trabajo?
El frío la golpeó en la cara al abrir la puerta, se ajustó bien la bufanda y comenzó a andar por Reyes Católicos hasta la parada más cercana de autobús. ¡Qué bien sentaba ese calorcito tan característico del vehículo una vez sentada en el asiento!
Ya en el portal subió a prisa los escalones, de dos en dos, anhelando una buena taza de té tumbada en el sofá. Le abrió Carlos, como siempre, con una sonrisa que le quitaba a una todas las tonterías del cuerpo. ¡Qué felicidad irradiaba siempre!
Cenaron, lavaron los platos, recogieron lo que hubiera que recoger (Marta odiaba que quedara algo por guardar) y en ese instante comenzó a sonar "Hard Times" de nuestro querido Ray Charles. Carlos la sorprendió rodeándola con los brazos por detrás, volviéndola sobre si misma y besándola de aquella manera dulce, sencilla, perfecta.
Sus manos se movían al son de la trompeta, ella comenzó a deslizarse escuchando el piano del fondo. No hacían falta palabras, sus miradas se entrecruzaban de manera sigilosa, fugaz, enamoradas.
Él la desnudaba, poco a poco, cauteloso, casi disimulando su deseo de hacerla suya por completo. La tumbó en la cama y nacieron las caricias ,los suspiros, la emoción.. el roce de sus cuerpos los electrizaba a ambos, millones de besos los fundían en uno, algunos "te quiero" se convertían al instante en efímeras sonrisas..la noche había empezado para hacerse interminable.
Temblores, agitación, deseo, fascinación..Marta se dejó llevar hasta la culminación a la que Carlos la invitaba con la pupilas cargadas de pasión.
Fue una alternativa a la taza de té, tumbada en el sofá.


carmen arjona ruiz dijo
me gusta la alternativa de marta... ya sabes que a mi no me gusta el te... ^^
6 Febrero 2010 | 10:44 PM